Testimonio póstumo de la lucha del Dr. Antoni Barneda contra la enfermedad (ELA) y homenaje de sus hijos a su madre.

Cuando estamos en la flor de la vida, en el cenit de nuestra existencia y recibimos la noticia de que estamos enfermos, se nos cae el mundo encima. Pero no sólo a nosotros los enfermos, sino también a nuestras familias.

Entonces tenemos dos opciones: luchar o rendirnos.

En el caso del autor de este libro, tanto él, como su mujer Margarita, sus hijos Albert y Mireia y su suegro "l´avi Pitu" escogieron luchar hasta el final, tal y como reflejó el autor en uno de sus poemas, el que da título a este libro:

No llores, pierde la tristeza,
No vuelvas, ves siempre de ida,
No acabes, siempre empieza,
No te rindas, vive la vida

Y es en los momentos difíciles cuando te das cuenta de quién es quién. De aquellos que simplemente comparten camino, de quienes caminan junto a ti, y quienes te dan la mano y te acompañan en el viaje.

Con la publicación de este libro queremos animar a las personas que están pasando un mal momento a expresar sus sentimientos, lo que llevan dentro. El arte en general, la pintura, escritura, etc. puede ayudarles a ellos y sus familiares a seguir el camino.

También, quisiéramos poner de manifiesto la necesidad de que se destinen más recursos a la investigación de las enfermedades degenerativas y que ayuden a los enfermos a llevar una vida más fácil y digna.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,
he tenido el placer de leer el libro y me ha encantado. Se "palpan" los sentimientos...

Felicitaros por haber hecho este homenaje.

Saludos

Elizabeth Sandoval dijo...

Bonito homenaje...

Saludos y un fuerte abrazo.

Elizabeth Sandoval

Mireia dijo...

Gracias por vuestros comentarios

Saludos!

Mireia dijo...

Hola Mireia, soy otra Mireia hija de una madre con ELA. Ella nos dejó en el 2005, pero el recuerdo de su entereza y fortaleza perdurará para siempre. Muchas gracias por el esfuerzo y la iniciativa. Un abrazo!

MIREIA BARNEDA dijo...

Hola Mireia, primero darte mi pésame y estoy segura que, como dices, demostró la entereza que en estos momentos se necesita.
Gracias a ti por el comentario.
Un abrazo!!